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Los templos más espectaculares de Egipto que debes visitar alguna vez en la vida

by Yuniet Blanco Salas
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A través de los templos de Egipto puedes viajar en el tiempo, trasladarte a una civilización remota, pero todavía viva en sus cantos y estatuas. El país está lleno de estos lugares de culto, muchos de ellos todavía sepultados bajo la arena del desierto. Como hay muchos, hoy sólo te invitamos a conocer los más espectaculares e importantes, así que prepárate a conocer los templos más espectaculares de Egipto que deberías visitar al menos una vez en la vida.

Templo de Luxor

El templo de Luxor es uno de los templos más espectaculares y mejor cuidados del país, y eso que tiene la menudencia de unos 3.500 años de antigüedad. Se encuentra en Tebas, actual ciudad de Luxor, que fue la capital de Egipto en su época más esplendorosa, en la cual los faraones se enfrascaron en levantar enormes edificaciones para dejar su huella en la eternidad.

El conjunto está consagrado a Amón, que era el Dios del Viento en la mitología egipcia. El templo estuvo escondido hasta que fue desenterrado en el 1884.

Lo más extraordinario del templo de Luxor es su puerta, escoltada por 6 colosos de Ramses II, actualmente falta uno, y en el interior sobresale una estatua del propio faraón, divinamente preservada, salones de enormes postes, una mezquita, si te fijas en la puerta de entrada verás que está elevada unos cuantos metros, lo cual muestra hasta qué punto la tierra recubría el templo, y los indicios de unos frescos de una antigua capilla cristiana.

Templo de Karnak

Más que un templo se trata de una combinación de templos: el Templo de Montu, el templo de Amón y el templo de la Diosa Mut. La parte más popular de Karnak es, sin duda, la asombrosa gran sala hipóstila, donde te perderás entre gigantescas columnas cubiertas de jeroglíficos. Estar allí, bajo esas impresionantes moles de piedra, es un maravilloso e inolvidable viaje al pasado y te sorprenderá ver lo bien cuidadas que están.

Además, no puedes dejar de pasar por el obelisco de Hatshepsut, de aproximadamente 30 metros de altura, y su pareja el obelisco de Tutmosis I, aunque esté caído al suelo, el formidable mural del faraón Tutmosis III destruyendo a sus enemigos y al fondo el lago sagrado, allí podrás localizar la estatua del escarabajo de piedra más grande del mundo, se dice que si le das 7 vueltas se cumplirá tu deseo.

Templo de Edfu

Éste es el segundo templo más grande de Egipto, luego del Karnak, y el que posiblemente esté mejor conservado ya que permaneció tapado por la arena del desierto casi en su totalidad hasta finales de 1800. Se empezó a construir en el 237 a.C. bajo el mando de Ptolomeo III y se inauguró en diciembre del 57 a.C. por Ptolomeo XII, el padre de Cleopatra VII. Las fechas puntuales se saben ya que salen grabadas en unos relieves del templo.

Está dedicado al Dios Horus que tiene cuerpo de persona y cabeza de halcón. Tras cruzar su imponente entrada, sitiada por dos halcones, nos topamos con una sala de grandiosas columnas, en un ambiente de penumbra que no te abandonará en casi toda la visita.

Más adelante se llega al santuario principal, a la nombrada «Sala de la barca sagrada» donde hay una Barca de Horus, uno de los distintivos más importantes de la cultura antigua egipcia, que servía para trasladar al difunto hasta el mundo de los muertos. La que está en este templo no es la original, que se halla en el Museo del Louvre, en París.

Templo de Kom Ombo

Éste es uno de los templos que puedes visitar tomando el crucero por el Nilo. Se comenzó a construir bajo Ptolemaica en el siglo II a.C. y su particularidad principal, y que lo hace único, es que es un grupo fraccionado en dos templos simétricos, cada uno consagrado a un dios diferente. La mitad sur se consagró al Dios Sobek, simbolizado con cabeza de cocodrilo, mientras que la parte norte se consagró al Dios Horus, con cabeza de halcón. Por tanto, estaba hecho con dos entradas, dos santuarios y dos salas hipóstilas, aunque tienen áreas comunes.

Los relieves más interesantes son los del Dios Sobek, que no es corriente verlo en otros templos, con la cabeza de cocodrilo.

Templo de Philae

Es uno de los templos de Egipto más bellos debido a su emplazamiento, en el medio de una islita del Nilo. Para llegar hasta allí tienes que montar una barquita compartida y navegar 10 minutos por el río, en un ambiente que nos recordó a Hampi, una bella ciudad del sur de India.

Está dedicado a Isis, la diosa del amor. El templo de Philae fue desmantelado pieza por pieza y transpuesto hasta su lugar actual, pues con la edificación de la presa de Asuán el nivel del agua lo habría tapado.

Templos de Abu Simbel

Éste lugar es considerado la gran joya de Egipto. Está conformado por dos templos cavados en la roca en el siglo XIII a.C., uno tributado a Ramsés II, y el otro a Nefertari, su primera esposa y gran amor. Sobre la fachada del primero sobresalen 4 enormes colosos que representan al faraón Ramsés II. Las estatuas del segundo no son tan grandes, pero te dejarán con la boca abierta de igual forma.

Sin embargo, una vez dentro quedaras impresionado con los espectaculares relieves dedicados al propio faraón, ensalzado al nivel de los dioses, y de su esposa Nefertari. La visita no suele ser económica, pero vale cada centavo ya que es considerado uno de los mejores templos de Egipto.

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