Europa, América y Asia tienen trayectos en ferry donde la travesía es tan importante como el destino. En el 2026, muchos viajeros buscan experiencias panorámicas sin necesidad de alquilar coche ni complicarse con la logística.
Los ferries que conectan ciudades, islas y bahías permiten ver skylines, acantilados y fiordos desde el agua con tickets accesibles. Además, suelen salir de muelles céntricos conectados con transporte público, lo que los hace perfectos para quien viaja ligero. Estos cinco recorridos combinan vistas memorables, facilidad para llegar al muelle y horarios pensados para el viajero urbano.
1. Staten Island Ferry, Nueva York, Estados Unidos

El muelle en Manhattan está junto a varias líneas de metro, así que cualquier viajero puede llegar sin coche en minutos. El cruce dura unos 25 minutos por tramo, suficiente para hacer fotos y entender la escala de la ciudad desde el agua.
2. Ferries entre Hong Kong y Kowloon, Hong Kong

Los barcos salen con mucha frecuencia y el trayecto es corto y económico, integrado con el metro y otros transportes, ideal para quienes se mueven solo con una tarjeta de transporte público. De día se aprecian las montañas detrás de los rascacielos y de noche las luces del skyline convierten el cruce en una pequeña escena de película.
3. Ferries de Sídney por la bahía, Australia

Se paga con la misma tarjeta de transporte que el tren o el bus, lo que simplifica la experiencia para el viajero sin coche. Muchas rutas pasan cerca de playas urbanas y casas frente al mar, mostrando la vida cotidiana de la ciudad entre un trayecto y otro.
4. Ferries costeros de Noruega, región de los fiordos

Suelen combinarse con trenes y autobuses regionales, así que es posible diseñar viajes completos sin coche, enlazando pequeños puertos, miradores y pueblos tradicionales frente al agua.
5. Ferries en el mar Egeo, Grecia

La navegación alterna tramos de mar abierto con aproximaciones lentas a pequeños puertos, momentos en los que se obtienen las mejores vistas para fotos y video. Para muchos viajeros, el ferry se convierte en la primera gran postal del viaje a las islas griegas.