El secreto de la eterna juventud: tres destinos para no envejecer

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Uno porque goza de características mineromedicinales que son óptimas para la piel (y la salud en general); otro porque esconde misteriosamente la fórmula de la longevidad y el último porque sienta bien, así, sin más, y no existe mejor receta para rejuvenecer que la de practicar abiertamente la felicidad.

El Mar Muerto (Jordania)

Es un spa gigantesco, un flotarium natural, cuyas sales y minerales, dicen, frenan de un plumazo el envejecimiento. Por algo se trata del mar más extraño del mundo: no sólo está ubicado a 410 metros bajo el nivel del mar (valga la redundancia) sino que además sus aguas son nueve veces más saladas que las del Mediterráneo.

Así es el Mar Muerto, cuyas orillas bañan parte de Jordania e Israel. Un rincón único que no sólo permite flotar sin apenas esfuerzo mientras se lee plácidamente el periódico (la imagen icónica de este lugar) sino también embadurnarse con sus lodos para lograr una piel más tersa. Esto mismo hacía Cleopatra para intensificar su belleza.

El Valle del Vilcabamba (Ecuador)

Algo debe de tener este lugar para que lo llamen el valle de la eterna juventud y para que alguno de sus habitantes haya llegado a alcanzar la friolera de los ¡140 años! Tal es el misterio de este valle escondido entre las montañas andinas de Ecuador, a 1.500 metros de altura, que científicos de medio mundo han tratado de estudiar  el fenómeno por el cual se adquiere semejante longevidad. Y la conclusión se remonta a la era prehispánica, cuando los jefes incas ingerían las hojas del wilco, el árbol sagrado de la zona.

Más científico resulta tal vez el factor del clima primaveral del que goza todo el año y la presencia de unos manantiales, de los que emana agua orgánicamente mineralizada y portadora de hierro, magnesio e hidrógeno. Sea cual sea la causa, múltiples turistas acuden a rejuvenecer… y algunos de los cuales incluso se quedan a vivir.

Bora Bora (Polinesia francesa)

¿Cómo no sentirse más joven y lozano en el lugar que es el colmo del relax, el exotismo y la belleza? Hay lugares que sientan bien, pero otros que incluso vuelven al viajero más guapo, como esta isla del Pacífico Sur, que es un volcán extinto en medio de una laguna que parece la paleta de un pintor.

 

El bienestar, en Bora Bora, sólo puede campar a sus anchas. Por eso es imposible envejecer entre playas de arena fina, aguas turquesas y naturaleza virgen, con la fabulosa vista de los hibiscos que crecen en las colinas, sumergidos en jardines de coral con miles de peces de colores o tumbados en una hamaca bajo los cocoteros que bordean las aguas como un collar.

Fuente: viajar.elperiodico.com/