Colombia, un destino único para el avistamiento de aves

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TANGARA MULTICOLOR

Colombia tiene una geografía muy variada, con alrededor de 53 millones de hectáreas de bosque natural y 22 millones de hectáreas de sabanas, desiertos, pantanos y picos nevados, a lo cual se suman 1.800 lagos.

Con todo esto, el turismo de naturaleza alberga uno d los mayores potenciales, y particularmente el avistamiento de aves representa enormes oportunidades, ya que Colombia cuenta con el 20% de las especies en el mundo y es el hogar de más de 1.900 aves identificadas que ubican al país suramericano como el número uno en diversidad del planeta.

Un ejemplo interesante de lo que significa tener esta variedad de aves es la existencia de más de 116 áreas IBA (Importan Bird Areas), que cubren más del 7% del territorio nacional. Estas zonas son el resultado de años de investigación y de la participación de diferentes sectores académicos, gubernamentales y también de la sociedad civil, quienes trabajan en conjunto para garantizar la conservación de la biodiversidad y las aves.

De las 1.921 especies de aves, 79 son endémicas, 193 son casi endémicas, 19 especies son de interés (50 por ciento de su distribución global está en Colombia), 68 están en alguna categoría de amenaza y 197 son especies migratorias.

La mayor cantidad de especies se encuentra en alturas medias en las cordilleras, con mayor número para la Sierra Nevada de Santa Marta, el Andén Pacífico y la cordillera Oriental. Las casi endémicas están compartidas principalmente con Ecuador y Panamá hacia el Pacífico.

El Amazonas, la Región Andina, la Región Caribe, los Llanos Orientales y la Región Pacífica son las zonas del país con mayor cantidad de aves.

La oferta para el avistamiento motiva a los amantes de estos animales a recorrer las regiones donde es posible verlos: el encanto de la Amazonía, la Orinoquía con sus sabanas, las enormes montañas de los Andes, las selvas del Chocó, uno de los lugares más húmedos en el mundo, los picos de la Sierra Nevada de Santa Marta, además de los bosques secos del Caribe. Cada uno de estos lugares forma un paisaje especial, con ecosistemas que hospedan una avifauna única.