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DESTINOS TURISTICOS

Los 5 trucos para encontrar vuelos en mayo sin multitudes

by Junior Marte 20 mayo, 2026
written by Junior Marte

Mayo se ha convertido en uno de los mejores meses para volar: es temporada media en muchos destinos, los precios suelen ser más bajos y la presión de las vacaciones escolares todavía no se siente con fuerza. Aun así, si eliges mal el día u horario, puedes terminar en aeropuertos llenos y con tarifas infladas.

Por eso, más que buscar un vuelo exacto, conviene entender qué patrones hacen que un avión vaya más vacío y un aeropuerto más manejable. Al combinar bien fechas, días de la semana y franjas horarias, es posible viajar más tranquilo y ahorrar a la vez.

Estos cinco trucos te ayudan a sacarle todo el partido a mayo 2026 y a reducir al mínimo el contacto con multitudes.

1. Elige las semanas más tranquilas de mayo 

En la mayoría de mercados, mayo es más barato y menos concurrido que junio, julio o diciembre, porque no es temporada alta ni de vacaciones masivas. Las mejores semanas para volar suelen ser la segunda y tercera del mes, lejos de feriados y festivos locales que disparan la demanda.

Antes de comprar, revisa si en tu país o en el destino hay puentes, eventos o temporadas de vacaciones que llenen aeropuertos en las fechas que tienes en mente.

2. Viaja martes o miércoles cuando puedas 

Los análisis de aerolíneas y agencias de viaje coinciden en que martes y miércoles suelen concentrar menos pasajeros y mejores tarifas que fines de semana. Viernes, domingo y algunos sábados son los días favoritos del viajero de ocio, lo que se traduce en aviones más llenos y aeropuertos más saturados.

Si organizas tu ida para martes o miércoles y tu regreso también en mitad de semana, ya habrás reducido una buena parte de la presión de multitudes.

3. Apuesta por horarios poco deseados 

No todos los horarios se llenan igual: los primeros vuelos de la mañana tienden a ser más puntuales y a tener menos acumulación de retrasos, lo que ayuda a que la experiencia sea más fluida. Los tramos de mediodía y última hora de la noche suelen atraer menos familias y grupos grandes, algo que se nota en las filas de seguridad y en el embarque.

En cambio, los horarios típicos de ejecutivos (entre 7–9 h y 17–19 h en rutas de negocios) concentran muchos viajeros frecuentes y pueden ser más estresantes, aunque no siempre más baratos.

4. Usa buscadores para ver el mes completo 

Comparadores como Trabber, Skyscanner o portales de agencias en línea permiten ver un calendario completo con los precios día a día, lo que ayuda a detectar cuándo baja la demanda.

Al activar alertas de precios para mayo, puedes recibir avisos cuando una ruta cae de precio y ajustar tu salida uno o dos días para evitar los picos de ocupación. También es útil probar aeropuertos alternativos cercanos, ya que algunos tienen menos tráfico y ofrecen una experiencia más relajada en temporada media.

5. Evita fechas de alta demanda “oculta” 

Además de los feriados evidentes, hay otros factores que llenan vuelos sin que sea temporada alta clásica: congresos grandes, conciertos, finales deportivas o vacaciones de primavera tardías en algunos destinos.

Antes de confirmar tu viaje, conviene buscar rápidamente si en esas fechas hay eventos importantes en la ciudad a la que vuelas. Si detectas que coincide con un gran evento, desplazar tu vuelo uno o dos días puede marcar la diferencia entre viajar tranquilo o encontrar colas en cada mostrador.

20 mayo, 2026 0 comments
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DESTINOS TURISTICOS

Las 5 escapadas de playa perfectas para viajar en mayo lejos del turismo masivo

by Yuniet Blanco Salas 20 mayo, 2026
written by Yuniet Blanco Salas

Mayo es el mes ideal para quienes aman la playa, pero no soportan compartir la toalla con medio mundo en la arena. Todavía no ha empezado la temporada alta en muchos destinos, los precios son más razonables y el clima ya permite días completos de mar y caminatas junto a la costa. Es también un buen momento para descubrir islas y regiones que en julio o agosto se llenan hasta el límite, desde el Mediterráneo hasta el Caribe más tranquilo.

Elegimos cinco escapadas donde la combinación de clima, tranquilidad y accesibilidad funciona especialmente bien en mayo. No son playas desiertas en medio de la nada, pero sí lugares donde todavía puedes extender la toalla sin sentir que estás en un festival.

1. Islas Griegas menos obvias (Milos, Naxos, Paros)

Las islas griegas empiezan a vivir su temporada de playa en mayo, cuando las temperaturas diurnas rondan los 25 a 30 grados y las lluvias son escasas. Mientras Mykonos y Santorini se preparan para la avalancha de cruceros, islas como Milos, Naxos o Paros ofrecen calas escondidas, pueblos blancos y tabernas frente al mar con un ambiente mucho más tranquilo.

En Milos, por ejemplo, playas como Tsigrado siguen siendo pequeños secretos que se disfrutan mejor fuera del pico de verano, tanto por la luz como por la falta de multitudes.

2. La Palma y las playas tranquilas de Canarias

En mayo, Canarias vive algo así como una primavera eterna: temperaturas suaves, días largos y mucha menos ocupación que en los meses de invierno, cuando se llena de turismo europeo escapando del frío. La isla de La Palma, en particular, atrae a viajeros que buscan naturaleza, senderismo y playas de arena oscura sin las aglomeraciones de otros puntos más famosos como Gran Canaria o algunas zonas de Tenerife.

Además, la baja densidad de población por kilómetro cuadrado en partes del archipiélago ayuda a encontrar calas y tramos de costa donde el silencio sigue ganando al ruido de los chiringuitos.

3. Algarve menos masificado (Portugal)

El Algarve es sinónimo de verano europeo, pero mayo juega a favor de quien quiere verlo sin colas ni sombrillas alineadas hasta el horizonte. En este mes, muchas playas ya tienen una temperatura del agua razonable para bañarse, pero el nivel de ocupación sigue siendo mucho menor que en julio y agosto.

Zonas como Praia Grande, en Ferragudo, combinan arena amplia, servicios básicos y una sensación de espacio que prácticamente desaparece en plena temporada alta, lo que hace que mayo sea el momento ideal para explorarlas en calma.

4. Caribe en temporada baja temprana

En el Caribe, mayo abre la puerta a la llamada temporada baja, con menos visitantes, precios más accesibles y playas más vacías, aunque también con algo más de probabilidad de lluvia. Destinos como República Dominicana, Jamaica o el Caribe colombiano viven estas semanas como un respiro entre la temporada alta de invierno y los meses más intensos de huracanes, ofreciendo buen clima, mar caliente y menos pelea por una hamaca frente al agua.

Si buscas equilibrio entre tranquilidad y servicios, mayo es un gran momento para descubrir lugares como Samaná, Negril o las islas de San Andrés y Providencia, cuando el termómetro acompaña y las multitudes todavía no aparecen.

5. Playas remotas de Baja California (México)

Para quien asocia mayo con aventura más que con tumbona, la península de Baja California es un imán de playas casi vírgenes y paisajes que parecen de otro planeta. Lugares como Bahía Concepción, Playa El Saltito o Puerto Agua Verde combinan aguas turquesas, cielos estrellados y accesos por caminos de tierra que filtran automáticamente al visitante casual, manteniendo la sensación de aislamiento incluso en fechas cercanas al verano.

Son destinos para llevar coche, tiempo y ganas de desconectar de verdad: acampar, remar en kayak y ver bioluminiscencia por la noche son parte del plan cuando el clima ya es cálido pero el turismo masivo todavía mira hacia otros lados.

20 mayo, 2026 0 comments
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DESTINOS TURISTICOS

Las 5 ciudades portuarias del mundo donde quedarse después del crucero vale más que el propio crucero

by Sharon Jazmín Sabbagh 19 mayo, 2026
written by Sharon Jazmín Sabbagh

Para muchos viajeros, el crucero es el protagonista y las escalas son solo un paréntesis. Sin embargo, hay puertos que merecen mucho más que unas horas marcadas por el reloj del barco. Son ciudades menos obvias, fuera del circuito habitual, donde quedarse unos días cambia por completo el sentido del viaje.

Allí, el puerto deja de ser un simple punto de embarque y se convierte en la puerta de entrada a barrios, sabores y paisajes que no caben en una excursión organizada. En estas cinco ciudades portuarias, el mejor tramo del viaje empieza justamente cuando todos los demás ya regresaron a bordo.

1. Trieste, Italia

Trieste, en el extremo noreste de Italia, combina mar Adriático, pasado austrohúngaro y una ligera influencia balcánica. Desde la cubierta de un barco puede parecer una ciudad tranquila frente al mar, pero al quedarte descubres cafés históricos donde aún se respira ambiente literario, plazas amplias que miran al puerto y colinas con vistas sobre tejados y agua. No tiene el ruido turístico de otras ciudades italianas, lo que la convierte en un lugar ideal para bajar el ritmo tras el crucero.

Pasar unos días en Trieste permite usarla como base para explorar su paseo marítimo, su tradición cafetera y escapadas cortas a castillos cercanos o pueblos costeros. Es una ciudad que se disfruta caminando, sentándose a observar y dejando que la vida cotidiana, más que los monumentos, marque la agenda.

2. Malmö, Suecia

Malmö suele quedar a la sombra de Copenhague, conectada por el famoso puente de Øresund, pero como ciudad portuaria tiene personalidad propia. Su frente marítimo mezcla arquitectura contemporánea, zonas verdes y barrios tranquilos que invitan a recorrerlos en bici. Lo que para el crucero es un simple muelle eficiente, para quien se queda es una ciudad compacta, fácil de vivir y con un ambiente relajado que contrasta con otros puertos del norte de Europa.

Quedarse en Malmö unos días permite disfrutar de sus parques, su casco antiguo a escala humana y sus rutas junto al agua. La posibilidad de cruzar a Copenhague en tren en menos de una hora añade una dimensión extra: puedes combinar dos ciudades muy distintas manteniendo una base más calmada frente al mar.

3. Halifax, Canadá

En la costa atlántica de Canadá, Halifax es un puerto que muchos cruceros usan como escala técnica, pero que recompensa a quien decide no irse de inmediato. El paseo marítimo combina historia naval, museos y locales donde probar mariscos frescos viendo el movimiento del puerto. Más allá del waterfront, los barrios residenciales, las colinas suaves y los parques le dan un aire de ciudad mediana donde es fácil sentirse instalado en pocos días.

Quedarse permite explorar con calma su relación con el mar, desde antiguos fuertes hasta faros cercanos, y usar Halifax como base para rutas por la costa de Nueva Escocia. No es un destino de grandes multitudes, y eso juega a favor de quien busca cambiar el ruido del barco por una vida diaria más auténtica.

4. Cádiz, España

Cádiz ocupa una lengua de tierra rodeada casi por completo de mar, lo que le da un aire de isla conectada por puentes. Desde el puerto se accede caminando a un casco antiguo de calles estrechas, plazas pequeñas y torres que miran al Atlántico. Muchos cruceros la tratan como una parada más en el sur de Europa, pero la ciudad se saborea mejor cuando decides quedarte. Su ritmo es más de paseo que de carrera, perfecto para quienes quieren que los días se armen alrededor de mercados, bares y caminatas frente al mar.

Con tiempo, descubres mercados donde el pescado del día manda, playas urbanas ideales para ver el atardecer y barrios donde la vida se organiza en torno a tapas y conversaciones largas. Cádiz funciona tanto como base para explorar la provincia como destino en sí mismo, con un equilibrio muy particular entre ciudad y mar.

5. Valetta, Malta

Valetta, la capital de Malta, impacta ya desde el mar: murallas, bastiones y edificios de piedra dorada que caen casi directamente al agua. Muchos viajeros la recorren en unas horas, pero la ciudad se transforma cuando decides dormir en ella. Sus calles en pendiente, sus balcones de madera y sus plazas con cafés invitan a caminar sin mapa, perdiéndote entre escaleras que suben y bajan hacia el puerto. De noche, la iluminación cálida refuerza la sensación de estar en una ciudad pequeña pero llena de capas históricas.

Quedarse varios días permite entender Valetta como parte de un archipiélago compacto: desde allí se accede fácilmente a otras ciudades costeras, playas y pueblos del interior. Pero también puedes simplemente instalarte y ver cómo el movimiento del puerto marca el ritmo diario, dejando que la ciudad —no el barco— tome el papel principal en tu viaje.

19 mayo, 2026 0 comments
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DESTINOS TURISTICOS

5 ciudades del mundo que se disfrutan más en temporada baja que en temporada alta

by Junior Marte 19 mayo, 2026
written by Junior Marte

Viajar en temporada baja es una pequeña rebeldía contra el calendario turístico global. Mientras las redes sociales empujan a visitar ciertas ciudades solo en “la mejor época del año”, muchos viajeros descubren que esos mismos lugares se vuelven más amables, accesibles y auténticos cuando baja la marea de turistas.

Los precios se relajan, los locales tienen más tiempo para conversar y los grandes iconos dejan de sentirse como parques temáticos. En el 2026, con vuelos más llenos y destinos cada vez más populares, elegir la temporada baja se vuelve casi un acto de inteligencia viajera. Estas cinco ciudades cambian tanto cuando se vacían un poco, que parece que hubieras visitado un lugar distinto al de las postales de verano.

1. Venecia, Italia

En verano, Venecia puede parecer una coreografía interminable de grupos con paraguas levantados, góndolas a pleno y puentes abarrotados. Pero cuando la temperatura baja y el cielo se vuelve gris, la ciudad recupera su ritmo de siempre. Las callejuelas vacías, las iglesias silenciosas y los vaporetto con espacio para sentarse te permiten notar detalles que en temporada alta pasan desapercibidos. Incluso la niebla, tan fotogénica como incómoda, suma un tono de misterio que hace que la ciudad se sienta más literaria que turística.

Viajar en temporada baja significa aceptar lluvias, posibles “acqua alta” y horarios algo más reducidos, pero a cambio puedes cruzar la Plaza San Marcos sin sentirte en un embudo humano. Los cafés históricos se disfrutan sin prisas, los museos tienen colas razonables y los alojamientos suelen bajar precios respecto al verano. Es una Venecia más íntima, menos selfie y más susurro.

2. Barcelona, España

Barcelona en plena temporada alta es una mezcla de playa llena, Ramblas saturadas y filas interminables para entrar a cualquier obra de Gaudí. Fuera de los meses más populares, la ciudad baja dos cambios y se vuelve mucho más vivible para quien quiere algo más que cumplir con una lista de lugares famosos. Los barrios recuperan su vida cotidiana, los mercados se sienten menos decorado y más lugar de compra real, y es más fácil encontrar mesa en bares y restaurantes sin reservar con tanta antelación.

Además, el clima templado permite seguir disfrutando de paseos al aire libre: caminar por la costa, subir a miradores o perderse por el Barrio Gótico es más agradable cuando no hace un calor extremo. La temporada baja también facilita descubrir otros lados de la ciudad, desde festivales menos masivos hasta exposiciones que no aparecen en las guías rápidas.

3. Kioto, Japón

Kioto se ha vuelto sinónimo de temporada alta por dos motivos claros: la explosión de cerezos en primavera y los tonos rojos del otoño. En esas semanas, los templos, jardines y barrios tradicionales se llenan de visitantes que buscan la foto perfecta. En cambio, en meses menos codiciados, la ciudad deja de funcionar como escenario para sesiones fotográficas y se parece más a la ciudad que habitan sus residentes. Los templos siguen ahí, pero con menos ruido, y las caminatas por barrios como Gion o Higashiyama se vuelven más contemplativas que coreografiadas.

En temporada baja, es más fácil encontrar alojamiento con buena relación calidad-precio y reservar experiencias que se agotan rápido en las fechas estrella. También se agradece poder visitar los mismos lugares con más espacio para sentarse, observar y, simplemente, dejar que el tiempo pase. Kioto, sin la presión de “capturar el momento perfecto de la floración”, invita a un ritmo de viaje más lento y profundo.

4. Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Ciudad del Cabo es un destino muy codiciado en verano austral, cuando la combinación de playas, montaña y vida urbana se vuelve irresistible. Sin embargo, en temporada baja la ciudad ofrece otra cara igual de interesante: menos gente en los miradores de Table Mountain, menos competencia por una mesa con vista al mar y más tranquilidad en rutas como el Cabo de Buena Esperanza. El clima puede ser más fresco y algo impredecible, pero aun así permite disfrutar de caminatas, rutas panorámicas y visitas a viñedos cercanos.

La temporada baja también suele traer mejores precios en vuelos y alojamiento, lo que hace más accesible un destino que, en fechas punta, puede elevar bastante el presupuesto. Para quien prefiere combinar actividades al aire libre con tiempo en cafés, mercados y museos, este equilibrio entre clima suave y menos multitudes es ideal.

5. Nueva Orleans, Estados Unidos

Nueva Orleans es famosa por su Mardi Gras y otros grandes eventos que llenan la ciudad hasta el límite. Pero fuera de esas fechas, la ciudad se toma un respiro y se vuelve mucho más agradable para explorar sin prisa. El barrio francés, las casas de madera, los tranvías y los locales de música en vivo siguen ahí, solo que con menos ruido de visita rápida y más tiempo para escuchar, conversar y repetir lugares que te gusten.

En temporada baja, los hoteles suelen ofrecer mejores tarifas y es más fácil conseguir asiento en locales emblemáticos de jazz o en restaurantes muy demandados. Además, el clima más suave hace que pasear por el río, recorrer parques o simplemente dejarse llevar por las calles sea más llevadero. Para muchos viajeros, la mejor versión de Nueva Orleans no es la del caos total de los grandes eventos, sino la de esos días en los que la ciudad sigue siendo intensa, pero a un ritmo humano.

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DESTINOS TURISTICOS

Los 5 paisajes más raros del mundo que justifican cruzar el océano

by Yuniet Blanco Salas 19 mayo, 2026
written by Yuniet Blanco Salas

En el 2026, muchos viajes largos ya no se justifican solo por “ver otra ciudad bonita”. Cuando decides cruzar el océano, buscas paisajes que parezcan sacados de una película de ciencia ficción. Lugares donde los colores, las formas o el silencio no se parecen a nada que tengas cerca de casa.

Montañas que parecen pintadas a mano, lagos que cambian de color o desiertos que se transforman en espejos infinitos son algunas de esas rarezas. Aquí van cinco paisajes que, por sí solos, pueden ser la razón principal de tu próximo gran viaje.

1. Valle de la Luna, desierto de Atacama, Chile

El Valle de la Luna hace honor a su nombre: caminar por allí se siente como pasear por un escenario lunar sin salir del planeta. Las dunas gigantes, las rocas talladas por el viento y los tonos rojizos que se vuelven naranjas y violetas al atardecer crean un paisaje que cambia casi minuto a minuto. El suelo cruje bajo tus pies como si caminaras sobre una capa de cristal, y algunas formaciones parecen esculturas abstractas hechas por un artista obsesionado con la ciencia ficción.

Para llegar, lo habitual es volar a Santiago, conectar a Calama y desde allí seguir por carretera hasta San Pedro de Atacama, el pueblo base de casi todas las excursiones. No es un destino para tachar en un día: lo ideal es pasar al menos tres noches para combinar el Valle de la Luna con otros paisajes raros de la zona, como las lagunas altiplánicas o los géiseres. La altura y la aridez exigen ir despacio, pero el premio son cielos nocturnos que difícilmente olvidarás.

2. Montañas multicolor de Zhangye Danxia, China

En Zhangye Danxia, las montañas parecen un error de Photoshop: bandas rojas, naranjas, amarillas y verdosas se superponen como si alguien hubiera pintado el paisaje a mano. Esa paleta irreal es resultado de millones de años de sedimentos comprimidos y tallados por la erosión. Desde los miradores, el horizonte se convierte en una secuencia de ondas de colores que al amanecer y al atardecer se intensifican hasta parecer irreales.

Llegar requiere encadenar pasos: vuelo a una gran ciudad china y luego tren rápido o vuelo interno hasta Zhangye. El parque cuenta con pasarelas y plataformas que facilitan el recorrido, pero el clima puede ser extremo, con veranos calurosos e inviernos secos y fríos. Es un destino perfecto para quien disfruta tanto del viaje como del momento de estar frente al paisaje, sin prisas y con tiempo para ver cómo cambia la luz.

3. Lago Natron, Tanzania

El lago Natron rompe cualquier idea romántica clásica de “lago africano”. Sus aguas altamente alcalinas pueden petrificar aves, cubriéndolas de minerales hasta convertirlas en figuras rígidas que parecen esculturas. El color del lago varía del rojo al rosa según la época del año y la concentración de algas, creando un contraste fuerte con el paisaje árido que lo rodea. Es un lugar hermoso y perturbador al mismo tiempo, ideal para quienes buscan paisajes que incomoden un poco.

Visitarlo implica logística y paciencia: se encuentra en una zona remota cerca de la frontera con Kenia y suele combinarse con safaris en parques más conocidos. Los alojamientos son pocos y sencillos, y casi siempre se accede con guía para proteger tanto al viajero como al ecosistema. No es un viaje de lujo ni de descanso, sino de impacto visual y emocional.

4. Campos de lava y glaciares de Islandia

Islandia condensa rarezas en un territorio relativamente pequeño: campos de lava cubiertos de musgo, playas de arena negra, glaciares que terminan en lagunas llenas de icebergs y zonas geotermales donde el suelo humea. Conducir por la Ring Road es como cambiar de planeta varias veces al día: pasas de un paisaje negro volcánico a un valle verde intenso y luego a un paisaje de hielo y agua gris.

Desde América, muchos vuelos llegan directo a Reikiavik, y a partir de ahí la verdadera experiencia empieza cuando sales de la capital. Alquilar coche o unirse a un tour de varios días permite encadenar cascadas, campos de lava y glaciares en una misma ruta. El clima cambia rápido, así que hay que viajar preparado y con margen de tiempo. A cambio, pocas veces tendrás la sensación tan clara de estar en un mundo recién estrenado.

5. Salar de Uyuni, Bolivia

El Salar de Uyuni es una inmensa planicie blanca que, en temporada seca, parece no tener fin, y en temporada de lluvias se convierte en un espejo gigantesco que refleja el cielo. Caminar sobre la sal, perder la referencia del horizonte y jugar con la perspectiva en las fotos se vuelve casi inevitable. En algunas zonas, pequeñas “islas” cubiertas de cactus gigantes rompen el paisaje plano y añaden un punto todavía más surrealista.

La puerta de entrada suele ser la ciudad de Uyuni, a la que se llega tras volar a La Paz o Santa Cruz y conectar por aire o carretera. La mayoría de viajeros se suma a tours en 4×4 de uno a varios días que combinan el salar con lagunas de colores, formaciones rocosas extrañas y géiseres. La altitud y el sol reflejado en la sal hacen que este no sea un destino para improvisar, pero si buscas un paisaje capaz de justificar por sí solo un viaje largo, Uyuni está muy cerca de la cima de la lista.

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DESTINOS TURISTICOS

Los 5 pueblos de los Cotswolds que parecen sacados de una serie británica

by Junior Marte 18 mayo, 2026
written by Junior Marte

Los Cotswolds son el lugar de Inglaterra donde muchos sienten que han entrado directo a la escenografía de su serie británica favorita. Casas de piedra color miel, jardines cuidados al milímetro, pubs históricos y ovejas pastando a metros de la carretera crean un paisaje que parece más ficción que realidad.

Para quien viene de Londres o está recorriendo el sur de Inglaterra, estos pueblos son la postal más reconocible de la campiña inglesa. Lo mejor es que, aunque algunos se han vuelto muy populares, siguen teniendo rincones silenciosos a primera o última hora del día. Estos cinco pueblos son una puerta de entrada perfecta a ese mundo de historias, tazas de té y caminos rurales.

1. Bibury, el pueblo que parece ilustración de libro

Bibury es probablemente la imagen más famosa de los Cotswolds gracias a su hilera de casitas de piedra en Arlington Row. Caminar por ese tramo, con el río al lado y los tejados inclinados cubiertos de musgo, es como entrar en una viñeta de cuento clásico inglés.

El pueblo es pequeño y se recorre rápido, pero merece la pena llegar temprano o quedarse hasta más tarde para verlo cuando bajan los grupos de excursiones. Es el típico lugar donde cada esquina parece pensada para una toma de serie de época.

2. Bourton-on-the-Water, la “Venecia” tranquila de los Cotswolds

Bourton-on-the-Water se organiza alrededor de un río poco profundo cruzado por puentes bajos de piedra que le dan un aire romántico y muy fotogénico. Las casas, los cafés y las tiendas se alinean junto al agua, y en los días soleados verás a familias y parejas sentadas en el césped como si formaran parte del decorado.

A pesar de ser uno de los pueblos más visitados, sigue teniendo un encanto especial al amanecer o al atardecer, cuando la luz se refleja en el agua y el ambiente se calma. Es fácil imaginar aquí la escena de apertura de una serie británica ambientada en la campiña.

3. Castle Combe, el escenario perfecto de época

Castle Combe suele aparecer en listas de “pueblos más bonitos de Inglaterra” y se nota en cuanto uno llega. No hay carteles estridentes ni tráfico pesado: solo una calle principal con casas de piedra impecables, una plaza pequeña y un puente sobre el arroyo que parece diseñado para una cámara.

Muchas producciones han usado este pueblo como escenario, y al caminarlo es fácil entender por qué: no hace falta imaginación para verlo lleno de personajes con ropa de otra época. Es un lugar ideal para quien busca esa sensación de estar caminando por un set de filmación, pero a un ritmo lento y silencioso.

4. Stow-on-the-Wold, el cruce de caminos con aire literario

Stow-on-the-Wold es un pueblo de colina con una plaza amplia, antiguas posadas y librerías que invitan a entrar incluso si no se piensa comprar nada. Su historia como cruce de caminos se siente en la mezcla de cafés, tiendas de antigüedades y pubs donde uno podría imaginar a personajes de novelas británicas planeando su próxima aventura.

Aquí la atmósfera es menos de postal perfecta y más de pueblo vivido, con detalles que piden ser descubiertos sin prisa. Para muchos es la base ideal para explorar los Cotswolds y regresar por la noche sintiendo que se forma parte de una historia en curso.

5. Chipping Campden, la calle principal que no parece real

Chipping Campden tiene una de las calles principales más elegantes de los Cotswolds, con casas históricas alineadas que parecen no haber cambiado demasiado en siglos. Caminar por ella, con sus fachadas de piedra dorada, la antigua Market Hall y las chimeneas recortadas contra el cielo, es como atravesar el plano general de una serie británica.

A pocos minutos están los campos y senderos rurales, así que es fácil combinar un paseo corto por la campiña con una tarde de té y pasteles en el centro. Es el tipo de pueblo que hace que muchos viajeros sientan que, si alguna vez vivieran en la campiña inglesa, querrían que se pareciera exactamente a esto.

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DESTINOS TURISTICOS

Los 5 pueblitos de Italia ideales para una primera vez en el país

by Yuniet Blanco Salas 18 mayo, 2026
written by Yuniet Blanco Salas

Italia suele vivirse por primera vez a través de Roma, Florencia y Venecia, pero hay un momento en que el cuerpo pide una pausa del ruido, las colas y las fotos sin fin. En un viaje corto, no siempre es posible alejarse mucho, pero sí escapar por unas horas a pueblos pequeños y tranquilos que quedan a poca distancia en tren o bus de las grandes ciudades.

Esos pueblitos permiten ver otra cara del país: plazas donde todos se conocen, ritmos más lentos y paisajes que se disfrutan sin empujones. Para quien viaja por primera vez, son el equilibrio perfecto entre cumplir con los clásicos y sentir un poco la vida local. Estos cinco rincones son ideales para escaparse del bullicio sin perder lo esencial de una primera ruta por Italia.

1. Castel Gandolfo, el balcón tranquilo de Roma

A menos de una hora de Roma, Castel Gandolfo se asoma sobre el lago Albano con un casco histórico compacto y elegante. Su plaza principal, la residencia papal y las vistas al lago ofrecen una Italia mucho más calmada que la de las avenidas romanas, pero sin renunciar a la belleza.

Aquí se camina despacio, se toma un café mirando el agua y se entiende que es posible desconectar sin alejarse demasiado de la capital. Es una escapada perfecta de medio día para respirar aire fresco entre iglesias barrocas, callejones empedrados y restaurantes familiares.

2. Orvieto, una ciudad en lo alto para hacer pausa entre Roma y Florencia

Orvieto se levanta sobre una gran roca de toba y se ve desde la autopista como un escenario de película en miniatura. Para quien viaja por primera vez entre Roma y Florencia, es el desvío perfecto: se llega en tren, se sube en funicular y, en pocos minutos, se está caminando por calles tranquilas con un Duomo impresionante al fondo.

A diferencia de las grandes capitales, aquí el ritmo invita a sentarse en una terraza, probar un vino local y mirar cómo la vida pasa sin prisa. En unas horas se puede recorrer el centro histórico, asomarse a los miradores y seguir viaje con la sensación de haber conocido una Italia más íntima.

3. Lucca, la ciudad amurallada donde todo baja de volumen

Lucca es una pequeña ciudad de la Toscana rodeada por murallas completas que hoy funcionan como paseo arbolado. Aunque no es un pueblo diminuto, se siente mucho más tranquila que Florencia y es fácil de incluir en un primer viaje, combinándola con Pisa o como escapada en tren.

Dentro de las murallas, las calles estrechas, las plazas recogidas y las bicicletas reemplazan al tráfico pesado y a las multitudes que uno deja atrás en otras ciudades. Pasear por lo alto de las murallas, mirar las torres y detenerse a tomar un helado es una forma muy suave de seguir conociendo Italia sin agotarse.

4. Montecarlo di Lucca, un pueblito de viñedos en la Toscana

A pocos kilómetros de Lucca, Montecarlo es el pueblito toscano que muchos imaginan cuando piensan en casas de piedra, colinas verdes y viñedos alrededor. Su centro histórico es pequeño, con una calle principal, murallas, una fortaleza y miradores hacia el paisaje rural que lo rodea.

Aquí la sensación es de escala humana total: se recorre caminando en poco tiempo, se entra y se sale de pequeñas enotecas y se escucha más italiano que otros idiomas. Para una primera vez en Italia, ofrece un descanso perfecto entre visitas a ciudades grandes, recordando que la Toscana también se vive en silencio, copa en mano y sin relojes.

5. Chioggia, la “pequeña Venecia” donde se respira otro ritmo

Chioggia, en la región del Véneto, parece una versión reducida y mucho más relajada de Venecia. Tiene canales, puentes y fachadas de colores, pero el ambiente es claramente de pueblo pesquero, con mercados, barquitos y vida cotidiana que sigue su curso aunque haya visitantes.

Se puede llegar fácilmente en transporte público desde Venecia y, en pocas horas, cambiar el ruido de las zonas más turísticas por calles donde aún se ve ropa tendida y señores charlando en la puerta de casa. Para cerrar una primera vez en Italia, pasar una tarde en Chioggia es una forma amable de despedirse del país bajando el volumen, pero sin renunciar a la magia de los canales.

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DESTINOS TURISTICOS

Los 5 rincones de Granada donde sentí que la ciudad era solo para mí

by Enrique Kogan 18 mayo, 2026
written by Enrique Kogan

Granada fue una de esas ciudades que creía conocer antes de llegar, pero que en realidad solo entendí cuando empecé a caminarla sin prisa. Venía con imágenes de la Alhambra y del Albaicín en la cabeza, repetidas una y otra vez en redes y guías de viaje.

Sin embargo, lo que más recuerdo hoy no son los lugares famosos, sino los rincones donde, por unos minutos, sentí que la ciudad se detenía solo para mí. No fueron solo grandes monumentos, sino plazas tranquilas, paseos junto al río y miradores menos concurridos que aparecieron cuando dejé de seguir el mapa. Estos cinco rincones cambiaron mi forma de mirar Granada y convirtieron una visita más en un viaje íntimo.

1. Mirador de la Placeta de los Carvajales (Albaicín)

En el Albaicín, el Mirador de San Nicolás se lleva toda la fama, pero la Placeta de los Carvajales fue donde realmente sentí calma. Llegué después de perderme por calles empedradas y cuestas silenciosas, hasta encontrar esta placeta con un pequeño estanque y la Alhambra enfrente, enmarcada por árboles y casas blancas.

Había muy poca gente, algunos vecinos sentados y un grupo pequeño de viajeros que hablaban en voz baja. Me quedé un buen rato allí, con la sensación de que Granada me estaba enseñando una versión más discreta de sus vistas más icónicas.

2. Plaza de la Romanilla, a un paso de la Catedral

A pocos metros de la Catedral, la Plaza de la Romanilla se siente mucho más relajada que las zonas más monumentales. Llegué buscando un lugar para sentarme y escapar del ruido de los grupos organizados, y encontré terrazas sencillas, la torre de la Catedral de fondo y un ritmo más cotidiano.

Mientras tomaba un café, veía pasar estudiantes, gente que salía del trabajo y algunos turistas dispersos. No es una plaza vacía ni secreta, pero el ambiente es lo bastante tranquilo como para sentir que estás observando la vida diaria de la ciudad desde una pequeña burbuja propia.

3. Vereda de Enmedio en el Sacromonte

En el Sacromonte, la Vereda de Enmedio recorre la ladera frente a la Alhambra con varios puntos donde puedes detenerte a mirar el paisaje sin agobios. Subí sin prisa, siguiendo las curvas de la calle, y fui encontrando bancos, pequeñas paredes de piedra y huecos en los que sentarse a contemplar la ciudad.

Desde allí la vista mezcla casas-cueva, tejados del Albaicín, la Alhambra y, al fondo, la Sierra Nevada. No tenía la sensación de estar en un lugar “de foto obligatoria”, sino en un camino de barrio que, por momentos, parecía reservado solo para quienes se toman el tiempo de subir hasta aquí.

4. El Realejo y sus esquinas tranquilas

El Realejo, antiguo barrio judío de Granada, fue donde más noté la transición entre la ciudad turística y la ciudad que viven sus habitantes. Caminando sin rumbo fijo aparecieron pequeñas plazas, murales de arte urbano y bares de esquina donde casi todos parecían conocerse.

Me senté en un banco a observar cómo la gente paseaba al perro, hacía recados o tomaba algo en la terraza sin prisa. No hay un solo “gran lugar” que destacar, sino la suma de callecitas y esquinas donde el ruido del centro llega amortiguado y uno siente que está dentro de Granada, no solo visitándola desde fuera.

5. Carrera del Darro y Paseo de los Tristes al anochecer

La Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes son muy conocidos, pero al anochecer cambian de carácter. Volví cuando la mayoría de los grupos ya se había ido y las luces comenzaban a reflejarse en el río Darro.

Caminé despacio, escuchando el agua y las conversaciones sueltas de quienes aún se quedaban en las terrazas, mientras la Alhambra se iluminaba en lo alto. En ese momento, a pesar de ser una de las postales más famosas de Granada, tuve la sensación de estar viviendo un rato muy personal con la ciudad, como si me permitiera verla en voz baja, solo para mí.

Al terminar este viaje, entendí que Granada no se resume en postales famosas, sino en los momentos silenciosos que se quedan en la memoria de quien la camina con calma. Cada uno de estos cinco rincones me recordó que una ciudad puede sentirse íntima incluso cuando recibe viajeros de todo el mundo. Si vuelvo a Granada, sé que regresaré a estos lugares, no para repetir la misma escena, sino para descubrir qué nueva versión de la ciudad aparece frente a mí.

18 mayo, 2026 0 comments
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DESTINOS TURISTICOS

¿Cómo un cónsul Argentino puede arruinarle la ilusión a una Dominicana?

by Enrique Kogan 16 mayo, 2026
written by Enrique Kogan
“La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales, que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”, dijo el General José de San Martin.
Y en este contexto esta el cónsul Argentino en Republica Dominicana.
Vamos a los hechos.
Todo comenzó con una secreta idea que Romeo (no mencionaremos su nombre) tuvo para proponerle matrimonio a Julieta ( o mencionaremos su nombre ).
Romeo es un conocido argentino, condecorado muchas veces, que hizo mucho por su país. Quizás y sin que muchos lo sepan, es uno de los Argentinos más condecorados del mundo.
Julieta, es una dominicana simple, de campo, muy bella, que conoció hace 17 años a Romeo y que viven juntos y se llevan bien.
Como Romeo viajaba mucho por su trabajo, y vivía con Julieta, nunca se le ocurrió casarse, ya que no había necesidad. Estaban juntos porque querían.
Julieta es una ama de casa, que mantiene su casa en orden, cocinando a gusto de Romeo, que con su trabajo podía mantener un buen ritmo de vida.
Julieta había conocido a la madre de Romeo, y en las veces que ella vino a visitarlos, se llevaron muy bien. Se querían mucho.
Cuando la madre de Romeo falleció, también le afectó a Julieta, ya que la veía como una segunda madre a ella.
La madre de Julieta, una mujer muy querida, llama cada día a Romeo para darle sus buenas bendiciones. Todos han sido armónicos entre ellos.
Hace poco Romeo se le ocurrió que debía hacerle un homenaje a su madre luego de unos años de fallecimiento, y qué mejor que llevarla a Julieta a la Argentina.
Romeo tiró la cenizas de su madre en la playa Varese en Mar del Plata, la ciudad más turística de Argentina. Así lo quería ella, a pesar de que la religión no lo permitía, pero ella lo quiso así y Romeo accedió.
Pero, Romeo tenía otros planes además de la ceremonia a su madre, y esos planes era pedir a Julieta en Matrimonio en el Torreón del Monje, cerca de donde depositó las cenizas de su madre.
Para ello debía sacarle la visa de turista a Julieta, ya que argentina no permite a los dominicanos ingresar sin visa.
Romeo pidió los requisitos al consulado Argentino en Santo Domingo, y él los preparó todo, ya que Julieta no es una persona de llevar este tipo de aplicaciones. Como dije, ella es una simple mujer nacida en el campo.
El requisito pedía que hagan las reservas de boletos y hospedaje. Romeo envió un email diciendo que si debe de comprar el paquete de vuelos y hotel, pero el consulado respondió que no lo haga, hasta que no tenga visa.
Romeo odiaba conducir de Puerto Plata a Santo Domingo (4 a 5 horas), y contrató a un chofer con su auto.
Antes de ello, Romeo consiguió el teléfono de la embajadora Argentina en República Dominicana, y le escribió para decirle quien era, todo lo que hizo por su país, y que iba a sacarle la visa a su novia.
Cuando llegó al consulado, Romeo le dio a la secretaría de la embajadora, su libro que escribió de toda una vida muy ajetreada y que se vende en español e inglés en todo el mundo. La embajadora no salió ni a decir gracias.
Luego de una espera, sale una secretaria argentina a decir que le faltan las reservas y hotel. Romeo respondió que el mismo consulado dijo que no las haga, y que no necesita hotel ya que su amigo tiene muchos departamentos y le facilitaba uno de ellos.
La secretaria, de mala manera, dijo que no, que necesitaba reservas de vuelos y hotel o carta del amigo invitando a su casa. No olvidemos que Romeo es Argentino y tiene amigos y familiares en Argentina, y no necesita de eso.
Con toda la bronca del mundo, Romeo salió del consulado con Julieta llorando, viendo como su mismo país y su gente lo estaba traicionando. Él sabía y por otras amistades, que muchas visas se las dan sin preguntar nada, solo por amistad con los funcionarios.
Pero Romeo no se entregó, él quería llevar a Julieta a la Argentina para hacer la ceremonia a su madre y luego pedirle matrimonio a su novia de tantos años.
Volvió a preparar todo. Hizo las reservas de vuelo y consiguió dos invitaciones a hospedarse en Argentina, en un apartamento de un amigo en Buenos Aires (confirmado por email) y otro de Mar del Plata, donde le alquilaba el apartamento a una señora que lo confirmó por email y todo estaba impreso. Todo esto a pesar que Romeo puede pagar el mejor hotel).
Envió todo escaneado al consulado y les dijo que por favor aseguren que todo estaba bien, porque no quería volver en vano. Al rato el consulado responde que sí, que todo está bien y que vayan.
Volvió a contratar a chofer con su auto y volvió a hacer el tedioso viaje a la capital para ir al consulado.
Cuando llegaron, lo atendió una amable Dominicana, que revisó todo y vio  que todo lo presentado estaba en orden. Al rato la Dominicana le dio a Julieta un papel para pagar la cuota de 9000 pesos (150 dólares), por la visa. Ella fue al banco, pagó y regresó con el recibo.
Julieta con la cara contenta pensando que la visa estaba aprobada, esperó unos minutos. Al rato viene la Dominicana y le dice a Julieta que pase a una consulta, pero que Romeo no puede entrar. Pero porque dijo el ?? Romeo preparó todo, y tenía las respuestas a cualquier pregunta. No dijo la mujer.
Pues luego de unos 45 minutos minutos y con abuso de autoridad y con la miserable cuota de poder que tienen los diplomáticos, el cónsul Argentino en República Dominicana, (JO, las iniciales de su nombre y apellido), abuso con preguntas inverosímiles a Julieta, sin dejar pasar a Romeo para explicar que el lleno todo y que el que le estaba invitando para la ceremonia a su madre y luego el pedido de matrimonio.
Él cónsul (JO) con su miserable abuso de autoridad, no quiso dejar que  Romeo le explique del viaje.
Romeo enojado pidió hablar desesperado con el cónsul, pero no solo se lo negó, sino que este llamó a un policía para que eche a Romeo, que tuvo que retirarse humillado del consulado, viendo cómo su país lo traicionó, a través de un funcionario con odio.
Romeo hizo mucho por su país, y digo mucho, tanto que lo contó un libro.
Pero el problema es que la envidia y la soberbia de los funcionarios Argentinos, como este desalmado y despreciable cónsul, que muy probable estaba confabulado con la embajadora, dejó a Romeo sin una ilusión y a Julieta llorando desconsoladamente, y amasando un odio hacia la Argentina, gracias a estos déspotas de funcionarios.
Y seguro que este despreciable cónsul, que tiene su miserable cuota de poder, se habrá alegrado de hacerle un daño a un compatriota, que hizo mil cosas más que él por su país, cosas que el despreciable cónsul jamás en 20 vidas lo hará.
16 mayo, 2026 0 comments
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NOTICIAS

¿Por qué Argentina no es reciproca y restringe la entrada a los Domínanos?

by Enrique Kogan 16 mayo, 2026
written by Enrique Kogan
“La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales, que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”, dijo el General José de San Martin.
Y en este contexto esta el cónsul Argentino en Republica Dominicana.
Vamos a los hechos.
Todo comenzó con una secreta idea que Romeo (no mencionaremos su nombre) tuvo para proponerle matrimonio a Julieta ( o mencionaremos su nombre ).
Romeo es un conocido argentino, condecorado muchas veces, que hizo mucho por su país. Quizás y sin que muchos lo sepan, es uno de los Argentinos más condecorados del mundo.
Julieta, es una dominicana simple, de campo, muy bella, que conoció hace 17 años a Romeo y que viven juntos y se llevan bien.
Como Romeo viajaba mucho por su trabajo, y vivía con Julieta, nunca se le ocurrió casarse, ya que no había necesidad. Estaban juntos porque querían.
Julieta es una ama de casa, que mantiene su casa en orden, cocinando a gusto de Romeo, que con su trabajo podía mantener un buen ritmo de vida.
Julieta había conocido a la madre de Romeo, y en las veces que ella vino a visitarlos, se llevaron muy bien. Se querían mucho.
Cuando la madre de Romeo falleció, también le afectó a Julieta, ya que la veía como una segunda madre a ella.
La madre de Julieta, una mujer muy querida, llama cada día a Romeo para darle sus buenas bendiciones. Todos han sido armónicos entre ellos.
Hace poco Romeo se le ocurrió que debía hacerle un homenaje a su madre luego de unos años de fallecimiento, y qué mejor que llevarla a Julieta a la Argentina.
Romeo tiró la cenizas de su madre en la playa Varese en Mar del Plata, la ciudad más turística de Argentina. Así lo quería ella, a pesar de que la religión no lo permitía, pero ella lo quiso así y Romeo accedió.
Pero, Romeo tenía otros planes además de la ceremonia a su madre, y esos planes era pedir a Julieta en Matrimonio en el Torreón del Monje, cerca de donde depositó las cenizas de su madre.
Para ello debía sacarle la visa de turista a Julieta, ya que argentina no permite a los dominicanos ingresar sin visa.
Romeo pidió los requisitos al consulado Argentino en Santo Domingo, y él los preparó todo, ya que Julieta no es una persona de llevar este tipo de aplicaciones. Como dije, ella es una simple mujer nacida en el campo.
El requisito pedía que hagan las reservas de boletos y hospedaje. Romeo envió un email diciendo que si debe de comprar el paquete de vuelos y hotel, pero el consulado respondió que no lo haga, hasta que no tenga visa.
Romeo odiaba conducir de Puerto Plata a Santo Domingo (4 a 5 horas), y contrató a un chofer con su auto.
Antes de ello, Romeo consiguió el teléfono de la embajadora Argentina en República Dominicana, y le escribió para decirle quien era, todo lo que hizo por su país, y que iba a sacarle la visa a su novia.
Cuando llegó al consulado, Romeo le dio a la secretaría de la embajadora, su libro que escribió de toda una vida muy ajetreada y que se vende en español e inglés en todo el mundo. La embajadora no salió ni a decir gracias.
Luego de una espera, sale una secretaria argentina a decir que le faltan las reservas y hotel. Romeo respondió que el mismo consulado dijo que no las haga, y que no necesita hotel ya que su amigo tiene muchos departamentos y le facilitaba uno de ellos.
La secretaria, de mala manera, dijo que no, que necesitaba reservas de vuelos y hotel o carta del amigo invitando a su casa. No olvidemos que Romeo es Argentino y tiene amigos y familiares en Argentina, y no necesita de eso.
Con toda la bronca del mundo, Romeo salió del consulado con Julieta llorando, viendo como su mismo país y su gente lo estaba traicionando. Él sabía y por otras amistades, que muchas visas se las dan sin preguntar nada, solo por amistad con los funcionarios.
Pero Romeo no se entregó, él quería llevar a Julieta a la Argentina para hacer la ceremonia a su madre y luego pedirle matrimonio a su novia de tantos años.
Volvió a preparar todo. Hizo las reservas de vuelo y consiguió dos invitaciones a hospedarse en Argentina, en un apartamento de un amigo en Buenos Aires (confirmado por email) y otro de Mar del Plata, donde le alquilaba el apartamento a una señora que lo confirmó por email y todo estaba impreso. Todo esto a pesar que Romeo puede pagar el mejor hotel).
Envió todo escaneado al consulado y les dijo que por favor aseguren que todo estaba bien, porque no quería volver en vano. Al rato el consulado responde que sí, que todo está bien y que vayan.
Volvió a contratar a chofer con su auto y volvió a hacer el tedioso viaje a la capital para ir al consulado.
Cuando llegaron, lo atendió una amable Dominicana, que revisó todo y vio  que todo lo presentado estaba en orden. Al rato la Dominicana le dio a Julieta un papel para pagar la cuota de 9000 pesos (150 dólares), por la visa. Ella fue al banco, pagó y regresó con el recibo.
Julieta con la cara contenta pensando que la visa estaba aprobada, esperó unos minutos. Al rato viene la Dominicana y le dice a Julieta que pase a una consulta, pero que Romeo no puede entrar. Pero porque dijo el ?? Romeo preparó todo, y tenía las respuestas a cualquier pregunta. No dijo la mujer.
Pues luego de unos 45 minutos minutos y con abuso de autoridad y con la miserable cuota de poder que tienen los diplomáticos, el cónsul Argentino en República Dominicana, (JO, las iniciales de su nombre y apellido), abuso con preguntas inverosímiles a Julieta, sin dejar pasar a Romeo para explicar que el lleno todo y que el que le estaba invitando para la ceremonia a su madre y luego el pedido de matrimonio.
Él cónsul (JO) con su miserable abuso de autoridad, no quiso dejar que  Romeo le explique del viaje.
Romeo enojado pidió hablar desesperado con el cónsul, pero no solo se lo negó, sino que este llamó a un policía para que eche a Romeo, que tuvo que retirarse humillado del consulado, viendo cómo su país lo traicionó, a través de un funcionario con odio.
Romeo hizo mucho por su país, y digo mucho, tanto que lo contó un libro.
Pero el problema es que la envidia y la soberbia de los funcionarios Argentinos, como este desalmado y despreciable cónsul, que muy probable estaba confabulado con la embajadora, dejó a Romeo sin una ilusión y a Julieta llorando desconsoladamente, y amasando un odio hacia la Argentina, gracias a estos déspotas de funcionarios.
Y seguro que este despreciable cónsul, que tiene su miserable cuota de poder, se habrá alegrado de hacerle un daño a un compatriota, que hizo mil cosas más que él por su país, cosas que el despreciable cónsul jamás en 20 vidas lo hará.
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