Las fotos virales muestran dos aguas de colores distintos, separadas por una línea casi perfecta, como si el océano tuviera una pared invisible. La realidad es más interesante: esa línea existe como contraste de color, temperatura, salinidad, densidad u oleaje, pero el agua se mezcla de forma constante. Lo que se ve es la mezcla en pleno proceso, y por eso cambia con las mareas, el viento y la luz.
Estos cinco lugares permiten pararse justo donde dos mares se encuentran y comprobarlo con tus propios ojos.
1. Grenen, Skagen (Dinamarca)
En el extremo norte de Dinamarca, una lengua de arena se adentra en el mar entre el Skagerrak, que comunica con el mar del Norte, y el Kattegat, que conduce al Báltico.
Las olas llegan desde dos direcciones y chocan en la punta, dibujando una línea de espuma. Es posible pararse con un pie en cada mar, y es el sitio más fotografiado de este tipo en Europa.
2. El Arco de Cabo San Lucas (México)
En el extremo de la península de Baja California, una formación de roca esculpida por el viento y las olas marca el punto donde el Pacífico se encuentra con el mar de Cortés.
Desde las lanchas que salen de la marina se aprecia el contraste de tonos y de oleaje entre ambos lados. Es uno de los paseos más populares de Los Cabos, especialmente al amanecer.
3. Cabo de Hornos (Chile)
En la isla Hornos, al sur del archipiélago de Tierra del Fuego, un acantilado de unos 425 metros marca el punto más austral de Sudamérica, junto al pasaje de Drake, donde confluyen el Pacífico y el Atlántico.
Las olas pueden alcanzar hasta 18 metros, y es una de las zonas de navegación más peligrosas del mundo. Se llega en expediciones marítimas que, si el clima lo permite, desembarcan a los viajeros.
4. Cabo Agulhas (Sudáfrica)
Aquí está el verdadero punto más austral de África, y no el Cabo de Buena Esperanza, como muchos creen. A efectos hidrográficos, es donde se establece la línea que separa el Atlántico del Índico, y donde se cruzan corrientes cálidas y frías.
Un monumento marca el lugar, y el faro de 1849, el segundo más antiguo en funcionamiento del país, se puede visitar subiendo 71 escalones.
5. Tarifa (España)
En el extremo sur de la Europa continental, el Atlántico y el Mediterráneo se encuentran en el estrecho de Gibraltar, y en días despejados la costa de Marruecos se distingue claramente al otro lado.
Es uno de los lugares más ventosos de Europa, algo que explica su fama internacional entre quienes practican kitesurf.




