Hay viajes que se disfrutan más cuando el trayecto importa tanto como el destino. Las grandes rutas escénicas ofrecen paisajes que cambian a cada curva, pueblos donde merece la pena detenerse y carreteras que convierten el desplazamiento en parte central del viaje.
Junio es un buen mes para este tipo de recorridos porque suele traer días largos, buen clima y menos presión que en pleno verano. También permite conducir con más calma y encontrar mejores condiciones en varias regiones del mundo. Esta selección reúne cinco rutas que justifican por sí solas un viaje.
1. Carretera Austral, Chile

Cada etapa tiene algo distinto, desde puentes colgantes hasta lagos de color intenso y pequeños pueblos aislados. Es una ruta que pide tiempo, paciencia y ganas reales de manejar lejos de las rutas más obvias.
2. Ring Road, Islandia

Aunque la isla tiene puntos muy conocidos, la carretera conserva una sensación de viaje abierto y cambiante. Es ideal para quienes quieren ver paisajes extremos sin complicarse con demasiadas conexiones internas.
3. Ruta 40, Argentina

No es una ruta para hacer con prisa, porque su atractivo está precisamente en la amplitud del viaje. Para quien busca carretera pura y territorio abierto, sigue teniendo un peso especial.
4. Causeway Coastal Route, Irlanda del Norte

Junio suele dar más horas de luz y una atmósfera agradable para recorrerla sin el frío más duro del año. Es una ruta corta en distancia, pero muy rica en paisaje.
5. Wild Atlantic Way, Irlanda

Junio ayuda a disfrutarla con menos lluvia que en otros meses y con jornadas más largas. Es una ruta para conducir despacio y parar muchas veces, que es exactamente lo que pide.